Me interesa saber qué tenemos entre manos. Quién sopla allá arriba y qué motivos tiene.
Para analizar porqué y cómo se genera el viento, creo que es importante entender como se encadenan factores que generan las formas de viento que conocemos.
Para analizar porqué y cómo se genera el viento, creo que es importante entender como se encadenan factores que generan las formas de viento que conocemos.
Primero debemos tener en cuenta que si no tuvieramos sol, independientemente de otros factores, no habría energía generadora de movimiento. La principal fuerza que mueve el aire es la existencia de un gradiente de presión, generado por el calor de la radiación solar.
Si nuestro planeta, con su atmósfera, fuera irradiado por una estrella pero no girase sobre sí mismo, la circulación generada por el calor sería muy previsible. Habría una circulación de aire frío desde los polos hacia el ecuador, y de aire caliente del ecuador a los polos. El aire frío circularía por los niveles bajos y el caliente, más liviano, por las zonas altas. Los vientos de norte y de sur predominarían.
En Venus habríamos terminado, pero en la Tierra disfrutamos de la posibilidad de trasnochar y eso complica notablemente la circulación atmosférica. La rotación "genera" la llamada fuerza de Coriolis que desvía los movimientos del hemisferio norte hacia la derecha y los del hemisferio sur a la izquierda. Se trata de una fueza débil que afecta a líquidos y gases. Esta fuerza es ficticia y la debemos considerar puesto que observamos y medimos el viento desde un sistema de referencia acelerado (rotación del planeta).
Incluso si nuestro planeta cumpliera con lo anterior, podríamos acercarnos a conocer los movimientos armosféricos con antelación. Pero lo que acaba por dispara la complejidad del sistema es la heterogeneidad de la superficie terrestre. Tanto en sus materiales, su higroscopía, su relieve, su inercia frente a las condiciones geotérmicas,... la diversidad de situaciones hace imposible con los medios de computación actuales predecir con exactitud los movimientos de nuestra atmósfera.
Llegados a este punto me planteo seriamente disminuir la escala y abordar situaciones más previsibles, relacionadas con movimientos locales. Vientos orográficos, brisas, vientos anabáticos, catabáticos, islas de calor...
Por ahora intento encontrar la manera de prever situaciones, de disponer de un marco de trabajo medianamente estable, aunque puede que la solución sea adaptarnos. Me daré un tiempo, no mucho.
'Fundamentos de Meteorología', Sendiña, Irene - Pérez, Vicente. Universidad de Santiago de Compostela. 2006.


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